Describimos inclusión tecnológica: qué es y cómo mejorarla, la cual ha tomado relevancia debido a la adopción de modelos cada vez más automatizados.
Inclusión tecnológica: qué es
Son los proyectos y acciones que tienen como objetivo que las personas con bajos ingresos a las tengan un acceso libre y sencillo a tecnologías de información y comunicación (TIC).
Este término se extiende para grupos minoritarios como usuarios con discapacidades, este concepto se traduce como la democratización en tecnologías de la información y la comunicación con la finalidad de que los usuarios obtengan los beneficios y ventajas de utilizarlas.
Otro de los objetivos de la inclusión digital es que se puedan hablar un mismo lenguaje en una sociedad que avanza respecto al desarrollo de nuevas soluciones, por eso, se prioriza el concepto de incluyente.
Marcela Perilla, vicepresidente distribución & retail MCLA Dell Technologies, señala que a través de dispositivos y banda ancha, las personas pueden encontrar servicios, recursos y oportunidades, y aquellos que tienen acceso a ellos avanzan más. Sin embargo, todavía hay miles de millones de personas que se están quedando atrás debido a la falta de disponibilidad y al costo de los dispositivos.
Esta es la paradoja de la brecha digital y afecta a comunidades, sociedades y economías a nivel mundial, incluso aquí en Latinoamérica.

Datos sobre la poca inclusión digital en el mundo
2019 resultó ser un punto de inflexión, ya que más de la mitad del mundo tuvo acceso a Internet. Sin embargo, debido a que Internet se ha vuelto indispensable para nuestra forma de vida, eso todavía hay 3 mil 700 millones de personas sin acceso a este recurso.
Y estos desiertos digitales no son infrecuentes: las comunidades desatendidas se encuentran incluso en países desarrollados como los Estados Unidos, independientemente de en qué parte del mundo se encuentre, si hay comunidades rurales o de bajos ingresos, es probable que exista una falta de conectividad digital confiable, considera Perilla.
“No es de extrañar que esto afecte de manera desproporcionada a los países en desarrollo, donde solo el 47% de las personas están conectadas, en comparación con el 87% de las personas en el mundo desarrollado. En las naciones menos desarrolladas, ese número es solo del 19%”, agrega.
De acuerdo con los datos más recientes de MinTIC, en Colombia, hay cerca de 21.7 millones de personas que cuentan con acceso a internet, frente a 23.8 millones que están en las zonas más apartadas y no tienen este beneficio.
En todo el mundo, incluso en Latinoamérica, una de las principales barreras es el costo de los dispositivos y la conectividad. Sin él, las organizaciones no pueden llegar a las personas a las que sirven y esas personas no pueden llegar a las organizaciones, destaca la especialista.
IDC predice que la economía global alcanzará la “supremacía digital” para 2023, en el que más de la mitad del PIB mundial será impulsado por empresas habilitadas digitalmente, con graves implicaciones para aquellas que no pueden competir.
La tecnología digital también es fundamental para mantenerse conectado y productivo en tiempos de agitación o crisis. Durante la pandemia de Covid-19, el uso global de Internet aumentó un 70%, el uso de aplicaciones móviles se duplicó y los servicios de transmisión han experimentado ganancias masivas.
Uno de los servicios presenciales más frecuentes y esenciales es el sistema educativo, y aunque la escuela se ha movido en línea para algunos, UNICEF calcula que 154 millones de niños han perdido el acceso a sus recursos de aprendizaje.
Según el Ministerio de Educación en Colombia, la cifra de deserción entre marzo, cuando cerraron los colegios, y agosto, equivale al 1.1%. La falta de acceso a internet y los costos en la educación privada hacen parte de las posibles causas.

Efectos de la desigualdad tecnológica
De acuerdo con Dell Technologies, en primer lugar, existen “desigualdades duras”, por ejemplo, la falta de infraestructura, conexión a Internet, tecnologías de comunicación, dispositivos y otros activos tangibles que limitan la capacidad de aprendizaje de los estudiantes.
En segundo lugar, están las “desigualdades blandas” resultantes, incluida la falta de conocimientos, habilidades y oportunidades que impiden que los jóvenes participen plenamente en la economía digital y construyan un mejor futuro.
No son solo los dispositivos digitales y la conectividad los que son necesarios; es la formación y la alfabetización digitales lo que empodera individuos para aprovechar al máximo estas herramientas.
“Ofrecer mayores oportunidades de educación digital es un enfoque impulsor de Dell Technologies, que ha invertido más de 70 millones a nivel mundial en iniciativas STEM durante los últimos cinco años”, indicó.
Y agregó: “hemos establecido asociaciones estratégicas con casi 60 organizaciones sin fines de lucro que han impactado las vidas de 2.6 millones de estudiantes en nuestro ciclo de subvenciones reportado más recientemente”.
Inclusión tecnológica: cómo mejorarla
En Dell Technologies, “creemos que una de las formas más significativas y efectivas es empoderar a los innovadores y las organizaciones sin fines de lucro para que marquen una diferencia directa en la vida cotidiana de las personas, y concentrar nuestros esfuerzos en impulsar la educación, la atención médica y las oportunidades económicas”, afirma la experta.
Junto con las iniciativas educativas mencionadas anteriormente, Dell Technologies ha impactado 60 millones de vidas con inversiones en innovación y soluciones de atención médica emergentes, como telesalud en áreas rurales y asociaciones.
Y con la educación clave para proporcionar las habilidades necesarias para la fuerza laboral global, los programas como Solar Learning Labs aumentan las oportunidades económicas para los estudiantes y las comunidades en las que viven.
Para el 2030, queremos haber utilizado nuestras herramientas y experiencia para ayudar a mil socios sin fines de lucro a transformarse digitalmente para servir mejor a sus comunidades.
Todo esto requiere un esfuerzo de equipo, razón por la cual lanzamos nuestro programa global de consultoría Tech Pro Bono, abierto a todos los miembros del equipo de Dell Technologies, así como a clientes y socios selectos.
Al llevar la conectividad de Internet a más y más áreas, las “carreteras digitales” están entregando información a más personas. Estamos enfocados en brindar las habilidades, la capacitación y la tecnología para ayudar a que esta autopista se mueva en ambos sentidos. Continuemos creando un mundo donde la tecnología digital habilite el potencial humano, concluye Marcela Perilla.
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